Los que disfrutamos de la fotografía sabemos que hay veces en las que "la cámara se vuelve perezosa", que hay temporadas en las que cuesta sacar tiempo para disfrutar de la nuestra afición o que tenemos rachas de falta creativa o motivación.

Para luchar contra el sedentarismo fotográfico es habitual emprender proyectos fotográficos que sirven no sólo como vía de escape, exploración y/o explotación de una temática o una técnica concreta, sino también nos sirve como excusa para fotografiar. La emprendeduría de estos proyectos se han extendido mucho y algunos se han vuelto muy populares, como el Proyecto365 (que consiste en realizar una foto cada día durante un año) o el Proyecto52Semanas (que consiste en realizar una foto cada semana). De éste último tipo (52 semanas) es el proyecto al que hoy nos referimos, y es que es un proyecto que tengo la suerte de seguir desde que se iniciara a principios de éste año: el proyecto Teleidoscope.
Personalmente es un proyecto que me ha llamado la atención porque aúna varios "juegos" [el propio proyecto 52 semanas, temas marcados, participación... Cada semana las protagonistas de este proyecto deben realizar una fotografía de un tema concreto, adem
ás, invitan a la comunidad a participar de su proyecto a través de las redes sociales y cada semana escogen a un ganador de entre todas las fotografías que les llegan relacionadas con la temática del día], pero sobretodo por la calidad de las obras que cada semana presentan sus integrantes.
A través del blog del proyecto podemos seguir cada semana las fotos creadas y la seleccionada de entre los participantes acompañadas siempre por una pequeña reflexión, o por la explicación de cómo la hicieron o la anécdota que dió pie a la foto, lo que nos permite acercarnos un poco más a sus autoras, conocer sus motivaciones e inquietudes a la hora de desarrollar sus trabajos.
Seguir este proyecto está siendo un regalo que nos permite disfrutar de la visión retratista de Lidia Vives, la sensibilidad de Marina Gondra, la creatividad de Desirée Delgado y la visión íntima de Rebeca Cygnus además de las fotografías de los participantes, así que es toda una experiencia disfrute de la buena fotografía creativa, toda una inspiración! Un proyecto muy recomendable que no nos deja indiferentes.
Posiblemente lo que más me gusta de este proyecto (y de los proyectos en que participan distintos autores con un mismo fin) es la diversidad de miradas, los distintos modos en que cada una de sus componentes capta, interpreta o quiere comunicar con un mismo tema común, lo que nos deja ver las posibilidades creativas de éste mundo tan fascinante, mágico y maravilloso que es la fotografía.
Te animarías a iniciar tu propio proyecto o ya tienes alguno en marcha?



Mis deseos traicioneros y optimistas me hacían esperar una película de autor, pero la realidad me mostró una superproducción con todo lo que ello conlleva, todos los medios habidos y por haber, efectos impresionantes, pero poco corazón.
Aquí encuentro una de las lagunas de esta muestra, se echa de menos el color en multitud de esas fotografías. Para mí la sangre es roja, no negra, y la lava es de un naranja intenso, no grisácea, casi del mismo gris que las piedras que hacen de orilla o el cielo que las cubre.
Las imágenes de paisajes tienen mucha fuerza visual, gran parte de ellas están tomadas desde puntos elevados, incluso desde avionetas, helicópteros o globos, logrando vastos horizontes de cielos dramáticamente nublados, con una impresionante sensación de profundidad. Son con toda seguridad las fotografías que más refuerzan esa “épica” que tanto se empeña en buscar el autor.
Con las imágenes de seres humanos ocurre un tanto de lo mismo, con la extrañeza de ver retratos colectivos que parecen hechos en un estudio y un poco más adelante magníficas fotografías de las mujeres Zo’é de Towari Ypy totalmente mimetizadas en su hábitat natural.
Para concluir este análisis totalmente personal, diré que la impresión general que me llevo es que Salgado ha querido realizar su obra cumbre (su edad no le permitirá muchas más aventuras como ésta) pero se ha quedado a medias. Hay imágenes francamente impresionantes y llamativas, tanto por la espectacularidad como por la limpieza y la simplicidad, pero también hay un buen número que son totalmente prescindible.


